En el mundo empresarial nos encontramos con una serie de problemas diarios que parecen totalmente personalizados para nuestra situación. Nada más lejos de la realidad. Cuando empezamos a hablar con compañeros de profesión, o incluso otros profesionales, nos damos cuenta de la cantidad de similitudes entre ellos.

Uno de los problemas más comunes son la financiación y los descuadre de caja. En este artículo te vamos a hablar, siempre desde la experiencia personal y de lo comentado con otros profesionales, de los 7 errores más comunes que no debes cometer a la hora de financiar tu empresa. ¡Coge bolígrafo y papel que empezamos!

1- No explorar todas las alternativas de financiación que existen. Normalmente las empresas piensan que son métodos muy arriesgados o inseguros. Nada más lejos de la realidad. Existen métodos muy eficientes para este fin como el muy conocido crowdfunding o, el menos conocido, crowdlending. Este último consiste en prestamos entre particulares y pymes. Si os interesa os dejo aquí un artículo muy interesante.

2- Usar las pólizas de créditos como si fueran activos de la empresa. Muchos compañeros usan las pólizas como disponibles de capital propio. ¡Esto es un error gravísimo! Las pólizas se usan para imprevistos en los descuadres de caja. NUNCA deben usarse para financiar nuevos proyectos. También hay que tener en cuenta que cuanto antes se pongan al corriente de pago mucho mejor.

3- No tener claro para qué vamos a necesitar el dinero. Aunque parece algo simple muchas veces no lo es tanto. El motivo para lo que vamos a pedir el crédito es fundamental. Dependiendo del motivo podemos evaluar el riesgo de la operación y podremos elegir el mejor método de financiación para este fin.

4- Pedir dinero por el coste y no por el mercado. Los empresarios o emprendedores sin experiencia suelen pedir dinero para su empresa en función del coste. Esto es totalmente contraproducente porque puede pasar que estemos pidiendo dinero por algo que vales más que los resultados que vamos a obtener.

5- No pedirlo en el momento idóneo. Este es el error que se comete con más asiduidad y con el que más dinero se pierde. Normalmente se suele hablar en estos casos de pedir el dinero demasiado tarde. Es decir, si no planifico correctamente la siguiente ronda de financiación o no detecto con suficiente anticipación cuando me quedaré sin liquides puedo tener problemas financieros que, en muchas ocasiones, pueden llevar incluso a la quiebra de mi empresa. Esto es muy importante, pero también podemos «perder» mucho dinero si lo pedimos con demasiada antelación. Un ejemplo fácil: pedir dinero antes o después de cumplir un hito fundamental en mi empresa. Si pido dinero después de cumplir un hito el riesgo de la operación descenderá y podré obtenerlo a menor coste.

Espero que os sirva de ayuda toda esta información. Si conocéis algún error más o queréis compartir vuestra experiencia, dejad un comentario.