Impacto de los Frutos Secos en la Salud Cardiovascular

¿Buscas un corazón saludable? Descubre cómo los frutos secos pueden ser tus aliados.

MacropAdmin 03-03-2024 / 10:50:08
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Descifrar el rol de los alimentos en nuestra salud es vital, especialmente cuando se trata de nuestro corazón. Las enfermedades cardiovasculares ostentan un puesto indeseado como la primera causa de mortalidad global, y es aquí donde la alimentación juega un papel clave. La Organización Mundial de la Salud advierte sobre este riesgo, pero también ofrece esperanza a través de medidas preventivas que podemos incorporar en nuestro día a día.

Frutos secos


Al hablar de nutrición cardiosaludable, los frutos secos emergen como excelentes aliados. No solo adornan nuestras mesas, sino que nutren nuestro organismo con su variado contenido de nutrientes beneficiosos. La Fundación Española del Corazón respalda su consumo regular, destacando su capacidad de mitigar factores de riesgo asociados a enfermedades del corazón.

¿Por qué los frutos secos son beneficiosos para la salud?


La clave de su poder se encuentra en su composición: grasas insaturadas, ácidos grasos omega-3, fibra, esteroles vegetales y L-arginina son los gladiadores que luchan contra el colesterol no deseado. Expertos de la Mayo Clinic señalan a las nueces, almendras y avellanas como los portadores de estos escudos protectores.

Además de batallar contra el colesterol, el omega-3 presente en estos frutos custodia la salud de las arterias y, junto a los antioxidantes, forma un frente contra la arterioesclerosis, manteniendo el flujo sanguíneo libre de barreras. La prevención de infartos es, así, otra de las hazañas atribuidas a este pequeño pero poderoso grupo de alimentos.

Las nueces, en particular, son conocidas por su relación con una microbiota intestinal sana, según estudios de la National Library of Medicine de Estados Unidos. Favorecer a nuestros microorganismos internos equivale a fortalecer el sistema inmune, disminuir la inflamación y propiciar el bienestar general.

Pero no todo es prevención de enfermedades cardíacas; los frutos secos, ricos en calcio, también son custodios de la fortaleza ósea. Su alto contenido de fibra, por otro lado, es un aliado en la gestión del peso corporal, gracias a la sensación de saciedad que promueven y que regula el deseo de comer a lo largo del día.

Sin embargo, como en todo, el equilibrio es la clave. La salud reside en la moderación, y esta regla se aplica incluso a los frutos secos con sus beneficios evidentes. Los especialistas de Mayo Clinic puntualizan en la importancia de no exceder las 4 a 6 porciones semanales de 43 gramos, prefiriendo su forma cruda, sin aditivos dañinos como el azúcar o la sal.

Integrarlos en nuestro menú diario es sencillo: solos como aperitivo o mezclados en platos diversos, desde ensaladas hasta pastas, enriquecen el sabor y el aporte nutricional. Los aceites derivados de estos frutos, por su parte, aunque más calóricos, conservan características beneficiosas. Usados con cuidado para no alterar su sabor, pueden ser el toque final de una ensalada o el protagonista de una cocción consciente.

Por lo tanto, al reflexionar sobre nuestras elecciones alimentarias, los frutos secos se presentan como una opción sabia para nuestro corazón. No obstante, siempre se debe recordar que la moderación es el mejor condimento para disfrutar de sus ventajas sin incurrir en efectos contraproducentes.

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